Pocas
personas presumen de su concentración, destreza y serenidad. Al frente, un
monitor con puntos que se acercan o alejan, arriba el televisor con el mapa de
la isla y el estado meteorológico y al alcance de sus manos las fichas “el azul
son los arribos, rojo las salidas y el amarillo las informaciones, este es el
primero que reviso cuando llego”.